Serie La Destilación 2002. Collage digital.
DESTILACIÓN DE UN CICLO DIRECTO E INVERSO; OTRAS PALABRAS DISTINTAS TRAS LA OBRA DE PEDRO FLORES.
Pedro Pablo Azpeitia
A partir de ciertos fragmentos inscritos en la “destilación de una luz humana” Pedro Flores nos transporta hacia un análisis paralelo, es decir, aparte de las lecturas más o menos convencionales sobre su obra, que admite razonamientos borrosos y abstractos en torno al modo en que se desplazan actualmente tecnologías y conceptos. Porque, como ya afirmara José Luis Brea, “El yo, desde luego, es una tecnología. Pero también los universos de la conciencia y la voluntad soportan la mediación de una tecnología. La construcción lingüística del mundo de los artefactos, la ley que rige el sistema de los objetos, ¿cómo podría no proyectarse y determinar implacablemente la esfera de la conciencia cuando en realidad ella es justamente la escritura que ésta, por su parte, dispone sobre el mundo real, objetivo?”
Quien escribe no explica desde una cátedra, ni impone motivos y criterios como mazas. Pero el universo de los nuevos medios puja con fuerza y nos inclina a formular otros discursos. Que incluso superen la dicotomía “erróneamente planteada” entre vitalismo y mecanismo por medio de la cibernética, una disciplina general que abarca a “autómatas” orgánicos y mecánicos (Wiener). Pedro Flores no ofrece simples traducciones entre lo analógico y lo digital. Tampoco busca el mero reflejo distorsionado entre vehículos que, por otra parte, se unifican desde su propio trabajo y experiencias vitales. Todo lo contrario ya que, lejos de las transiciones sin sentido, provoca la explosión de dos argumentos sensibles. Que no se excluyen, siempre que observemos la mariposa de las artes en pleno vuelo, sin tratar de acribillarla con alfileres.















































